Agustinas Misioneras



busca...




Testimonio en la Parroquia Nra. Sra. de Guadalupe

20061102101314-copia-di-dsc05481.jpg

Testimonio en la Parroquia Nra. Sra. de Guadalupe Roma, 29 de octubre de 2006

 Me llamo Sor Juliana, soy Agustina Misionera y quisiera pedir amablemente vuestra atención por unos minutos. Estamos al final de octubre, el mes misionero y los Padres de la Parroquia nos han  pedido dar un testimonio de nuestra misión en el mundo.

Antes de nada quiero dejar claro que TODOS NOSOTROS somos misioneros porque todos participamos de la Misión de Cristo Jesús, el verdadero misionero del Padre. Por virtud suya cada uno de nosotros es misionero de acuerdo a la propia vocación, unos como laicos, otros como sacerdotes, otras como religiosas...todos: niños, jóvenes, adultos, ancianos...

Nosotras, como Agustinas Misioneras, estamos presentes en 16 naciones.Al fondo de la Iglesia – y podréis observarla mejor a la salida – encontraréis una exposición de fotos de los diversos países donde estamos.

En particular hoy deseo compartir con vosotros el testimonio de dos hermanas nuestras que fueron asesinadas en Argelia el 23 de octubre de 1994, exactamente el domingo del Domund de hace doce años, mientras se dirigían a la Iglesia para celebrar la Eucaristía. Eran dos hermanas españolas, Caridad y Esther. Las mataron por ser extranjeras y por ser cristianas.

Ellas, lo mismo que las demás hermanas que vivían en Argelia, eran muy conscientes del riesgo que corrían sus vidas, dada la crítica situación del País en aquel período. En efecto, quince días antes de su muerte, se habían reunido con el Obispo de Argel, la Superiora General, la Provincial y toda la comunidad para discernir cuál debería ser la respuesta a esa Misión en aquel momento delicado: RETIRARSE O PERMANECER EN ARGELIA.

Tenemos una bellísima página de las razones por las que decidieron, con mucha determinación, permanecer en Argelia. Son razones evangélicas. Se apoyan en el ejemplo de Jesús “que dio su vida por el pueblo”. Quieren ser “la presencia de la Iglesia en un mundo musulmán”. Permanecen porque “pueden ser un signo de reconciliación, de unidad, de perdón, de consolación”. Casi todas las familias en Argelia habían perdido ya algún ser querido a causa de la violencia. Las hermanas deciden quedarse “para consolarlos, para ser ‘madres’ en medio de tanto dolor”. ¡Esta es la fecundidad de la vida religiosa!. Con su presencia podían contribuir al diálogo entre las diferentes culturas y religiones. Se quedan sobre todo por fidelidad a Dios, a la vocazione que han recibido y por amor al pueblo argelino. 

Como hijas de San Agustín, y viviendo en su País, habían aprendido la lección que él había dado a los obispos de su tiempo: “No abandonar el rebaño en el momento del peligro”. Esther e Caridad  habían dicho poco antes de su martirio: “Nadie nos puede quitar la vida porque nosotras ya la hemos entregado”.

Son valores que no se improvisan. Se viven en lo concreto de la vida cotidiana, en el diálogo, en el respeto, en la oración, en el compartir con los hermanos y hermanas. Como dice el Papa en el Mensaje del día Mundial de las Misiones de este año: “la caridad es el alma de la misión”.

Hoy como ayer existen personas contagiadas de esta caridad, que son capaces de sacrificar la vida como testimono de su fidelidad a Dios y de su amor al prójimo. Hace pocos días hemos oído y hemos visto en la televisión la noticia de la muerte de Sor Leonella, Misionera de la Consolata, asesinada en Somalia, por servir a los más pobres del pueblo, a los indefensos, a los niños, a las mamás, a los más expuestos a la violencia. Así es el corazón de todos los mártires: extremamente generoso.

Ahora también Caridad y Esther – hermanas de nuestra Congregación de Agustinas Misoneras – junto a los otros màrtires de Argelia, están en proceso de Beatificación: como testigos de esperanza y mensajeras del amor.

Actualmente nuestro testimonio misionero continúa en varis países del mundo con muchos desafíos, especialmente en Colombia y en China. Estamos en lugares de frontera, expuestas al riesgo de perder la vida o al silencio por falta de libertad. Necesitamos mucha fuerza interior y el apoyo de hermanos y hermanas.

Vuestra oración – por nuestras hermanas y por todos los misioneros – será PRECIOSA porque todos somos llamados a participar de la Misión de la Iglesia.

El Papa Benedicto XVI, en su Enciclica "Deus Caritas est", invita a cada cristiano a vivir la experiencia de ser misionero del Amor, allí donde la Providencia le ha puesto, con humildad y valor, sirviendo al prójimo y obteniendo de la oración común la forza de la caridad.

GRACIAS!.Hna. Juliana Alonso A.M.

02/11/2006 10:13

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.com
Autor: DIANA MARIA ZUÑIGA PULIDO

me gustaría saber mas sobre la misión que tienen las hermanas agustinas misioneras, como puedo formar parte de ellas?

Fecha: 24/09/2007 21:11.


Añadir un comentario




No será mostrado.








NOTICIAS Agustinas Misioneras

Archivos

Temas



Enlaces


Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.